Tigre pasó del control a la angustia y el festejo final en los penales para convertirse en finalista

Argentinos Juniors le empató, a cuatro minutos del cierre, y el 1 a 1 desembocó en la definición por penales, donde Tigre fue más preciso y ganó 3 a 1. 

Por Guillermo Tagliaferri

Tras empatar con Argentinos Juniors 1 a 1, Tigre se impuso en el desempate por penales: 3 a 1, con influencia del travesaño en contra del Bicho de La Paternal. 

Así, el equipo de Victoria avanzó a la final de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol, que jugará ante Boca Juniors el próximo domingo, a las 16 horas, en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, tras haber eliminado ayer a Racing Club en la otra semifinal,

El primer tiempo resultó peleado, friccionado y estacionado en la zona del mediocampo. Empezó ocupando mejor ese territorio Argentinos Juniors, luego pasó a controlarlo Tigre con el buen trabajo de Sebastián Prediger. 

Ezequiel Fernández y Gabriel Avalos, en la disputa área. Foto: Liga Profesional de Fútbol.

Ambos equipos demostraron dificultades para elaborar peligro en ofensivo. No encontraron los espacios como para generar situaciones netas de riesgo ante los arqueros, que pasaron un primer tiempo demasiado tranquilo. 

El VAR y una tarjeta roja

A los 37 minutos, Argentinos Juniors se quedó con un jugador menos. Gabriel Florentín le pegó un planchazo en el tobillo derecho a Sebastián Prediger. El árbitro Andrés Merlos dejó continuar la acción y tras unos instantes, con el volante de Tigre tirado en el piso con evidentes signos de dolor por el fuerte goles, cortó y amonestó a Florentín.

Pero la infracción merecía más que una tarjeta amarilla. Por eso Merlos recibió la advertencia desde el VAR, instalado en el predio de la AFA en Ezeiza y a cargo de Héctor Paletta, y tras revisar la jugada en el monitor instalado en el estadio de Huracán, cambió el color de la tarjeta: de amarilla pasó a roja. 

En el segundo tiempo, Tigre, con inteligencia táctica, pasó a tener el partido bajo control. Posicionado y gestando juego, pudo encontrar algunos resquicios. Y así llegó rápido al gol. 

Gol con suspenso por el VAR

A los 8 minutos, Sebastián Prediger recuperó una pelota, tocó corto con Cristian Zabala, quien hizo el pase hacia adelante para Mateo Retegui, que le ganó la carrera a Marco Di Cesare y mandó el centro al medio del área. Allí, con un medio giro y un zurdazo, a un paso de línea de gol, Alexis Castro puso el 1 a 0. 

Alexis Castro y el festejo de su gol, que abrió el resultado.
Foto: Liga Profesional de Fútbol. 

Como viene reiterándose, el grito de gol se repitió y quedó asegurado, tras la consulta del árbitro con el VAR. Quedó claro que Castro no estaba en posición adelantada, como ratificó la tecnología, y el gol fue convalidado. 

El equipo dirigido por Diego Martínez tenía el partido controlado. Sin embargo, en los instantes finales afloró el amor propio de Argentinos Juniors y se le fue encima a su rival. De un error defensivo, una desinteligencia entre Sebastián Prieto y Víctor Cabrera, sacó provecho Gastón Vera y le envió el pase a Gabriel Ávalos, quien ratificó su capacidad goleadora, adornada con un gran gesto técnico, enganchó, eludió a Lucas Blondel y metió un remate espléndido de zurda para el 1 a 1, a los 41 minutos. 

Ese gol agónico determinó que la semifinal, como había ocurrido también con Racing-Boca, se definiese mediante penales. 

El travesaño presente

Y en esta serie Tigre tuvo mayor precisión. Le alcanzó solamente con tres remates: Pablo Magnín, Sebastián Prieto y Lucas Blondel convirtieron. El arquero de Tigre, Gonzalo Marinelli, rechazó con el pie el disparo inicial, de Fausto Vera, y la pelota siguió hasta el travesaño. Gabriel Ávalos no falló, pero los siguientes tiros, de David Zalazar y Nicolás Reniero, pegaron en el travesaño. 

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